Rigoberto Quemé Chay
Profesor universitario, CUNOC-USAC, Quetzaltenango.
Alcalde Municipal 1996-2004
Maya K’iche’

Estamos a las puertas de iniciar un período trascendental desde los pueblos indígenas con el aparecimiento de este espacio, plataforma virtual www.kemok.com, que combina, por un lado, palabras e ideas que en la Cosmovisión de nuestros pueblos siempre tuvieron un arraigo y valor importante en la construcción del proceso civilizatorio, truncado por el nefasto colonialismo. Y, por el otro lado, la utilización de los espacios virtuales y las nuevas tecnologías de la comunicación, para romper las barreras que erigió el proyecto invasor que transformó a pueblos silenciosos culturalmente en pueblos silenciados por el racismo y la violencia.

Recuerdo mi inmersión en el conocimiento del traje de Chichicastenango, El Quiché, producto de mi actividad profesional de antropólogo, que me produjo una fuerte impresión al aprender que dentro de los símbolos tejidos  y bordados de los trajes ceremoniales de las autoridades ancestrales, figuraba uno muy importante: el símbolo de la palabra, como una voluta de humo que se elevaba al firmamento. Recuerdo, también, que mis padres siempre nos enseñaron a decir lo necesario -no más- y que esa parquedad se compensaba con la generación de ideas trasladadas al telar donde producíamos, con mis otros 3 hermanos, huipiles, perrajes, cortes, tela para camisas, fajas, etc., teniendo la virtud desde niños de conocer, combinar y plasmar colores, formas, sentimientos, en fin ideas y de ser diestros para lo manual.

2 CHICHICASTENANGO II

Esa combinación de expresar palabras con sentido e importancia, no tanto en abundancia, con la generación de ideas plasmadas en lo concreto –entiendo- han sido las causas fundamentales de que nuestra cultura aún sobreviva al genocidio y etnocidio cultural impuesto por los 4 jinetes del colonialismo: pobreza, enfermedad, ignorancia y racismo violento. Y, permite, también, que hoy estemos aportando a este proyecto de dignificación y descolonización de los pueblos con el aporte de las mejores palabras y las mejores ideas, con el objeto de cumplir con aquella máxima científica y política que nos han enseñado nuestros maestros: ¡Las ideas siempre mueven algo, siempre provocan alguna efecto¡

En ese sentido, este espacio virtual que se abre a los pueblos debe constituirse en un espacio de educación para descolonizar ya que comparto la idea de que: “Es tiempo de que la educación crítica y consciente sustituya a prácticas educativas esclavizantes de las facultades de las facultades humanas y de la persona.[1](Y de las colectividades agregaría yo). También es importante lo dicho por Domingo Yojcom,[2] cuando asegura que: “Solo la escuela no educa. Se educa en la casa, en la iglesia, en el campo, al jugar (Y ahora, en los espacios virtuales[3]). El aprendizaje debe abrazar la vida.

Por lo tanto, estaré colaborando quincenalmente, tratando de aportar ideas, sobre todo, problematizadas que puedan servir de insumo a la reflexión-acción sobre nuestra realidad como pueblos, porque estoy consciente que hemos caído en un acomodamiento

intelectual, cultural, político y social, lo que impide que los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas sean reconocidos, incluidos y ejercidos por el Estado y la sociedad.

Los fracasos, inducidos y realizados por el Estado, que desde 1985 han agobiado y frenado el desarrollo y la dignificación de los pueblos se evidencia en la pobreza, la desigualdad, la desnutrición, la manipulación y acomodamiento político-partidista de nuestros líderes y organizaciones; los discursos maximalistas, triunfalistas, subjetivos e intrascendentes que elaboramos y decimos; la criminalización de las luchas sociales y el irrespeto a las consultas comunitarias.

Todo indica que las cosas para los indígenas no están del todo bien y eso obliga a realizar una labor autocrítica para reorientar el enfoque y las estrategias de lucha. En ese sentido, espero colaborar, reitero, problematizando y criticando, objetivamente y con respeto, nuestra actuación individual y organizacional para encontrar soluciones más efectivas que promuevan cambios al Estado colonizador y monocultural.

 

¡Larga vida y útil existencia a este esfuerzo virtual: Kemok¡

[1] Yela, Gustavo. ¿Y la libertad? Revista D, Prensa Libre, 4 de Agosto 2013. Página 34

[2] Entrevista en Prensa Libre. 4 de Agosto 2013. Páginas 12-13

[3] El resaltado es del autor de la presente columna.