Liza Grandia, Ph.D., saq ixq, nim li roq, Aj K’utunel sa’ li Nimla Tz’oleb’aal re li Tenamit Davis aran California, Estados Unidos.  Catedrática de la Universidad de California-Davis en el Departamento de Estudios de Pueblos Indígenas de las Américas (Associate Professor of Native American Studies). Creadora de la Red de Estudios Q’eqchi’ (Q’eqchi’ Scholars Network)

 

“Qabanuuu… ma wankex” –“Con permiso ¿puedo pasar? ¿Hay alguien en casa?”  Así preguntaba tantas veces cuando hacía visitas de casa en casa, como parte de mis estudios antropológicos por varias aldeas Q’eqchi’ en las tierras bajas de Guatemala y Belice.   En esas visitas, aún en las casas más humildes, las amas de casa solían ofrecerme una deliciosa jícara de chocolate caliente, la bebida de los mayas desde tiempos ancestrales.  Desde entonces, espero de alguna manera haber hecho justicia a las conversaciones que me fueron confiadas con tanta cálida hospitalidad a lo largo de mis estancias en el territorio Q’eqchi’.

 

Para entender sus vidas y darles un significado, los seres humanos siempre han contado historias sobre ellos mismos y sobre otros –relatos de lo que sucedió ese día, historias de vida, narraciones, cuentos populares, chistes, chismes, noticias de eventos actuales, sermones y muchas otras clases de narrativa. Como antropóloga (aj nawol na’leb’ reheb’ li poyanam aj Q’eqchi’), me dedico a escribir esas historias – no sólo las más dramáticas, sino también detalles sobre cosas ordinarias — y luego notar patrones y tendencias más amplias en estos datos vivientes, como por ejemplo el proceso repetitivo de cercamiento de tierra que he documentado en mis libros y publicaciones, entre ellos, Tz’aptzooq’eb’: El Despojo Recurrente al Pueblo Q’eqchi (impreso por AVANCSO en 2009) y otras investigaciones más recientes que estaré compartiendo eventualmente por esta columna.  Aunque soy gringa, quien apenas aprendió como adulta el español—ut b’ayaq li aatinob’aal Q’eqchi’– como lenguas extrajeras, me esfuerzo para hacer disponibles mis obras académicas en español y si se puede, traducidos al idioma Q’eqchi’.

 

Pues, también hay unos pocos académicos que llevan información únicamente para avanzar en sus carreras y luego sus palabras en idiomas extranjeros, recogen polvo en bibliotecas en el exterior.  Jamás someten sus conclusiones al ojo del pueblo estudiado, el cual sería una revisión por pares más auténtica que el proceso de la crítica “ciega” de pares que demandan los editores de revistas académicas.

 

Sin embargo, contra la tendencia individualista y egoísta que predomina en los corredores universitarios, un creciente grupo de colegas internacionales, beliceños y guatemaltecos, que han realizado estudios en el territorio Q’eqchi’ están comprometidos de ser no solamente testigos de las injusticias sufridas por los pobres, si no también actuar en solidaridad con sus luchas sociales.  Conformamos una red virtual y horizontal, abierta a ofrecer nuestros talentos en la investigación al servicio de los pueblos, en la lucha por una vida más digna.  Aspiramos a ser Licenciados Hood (inspirados por la mítica figura de Robin Hood) – o quizás más como duendes embaucadores de las selvas peteneras – que roban información de los ricos para redistribuir a los pobres.

 

Me complace poder participar en el nuevo portal Kemok, en representación de la Red de Estudios Q’eqchi’ (Q’eqchi’ Scholars Network), de la cual soy organizadora, siendo un grupo de personas que desean mantener lazos de solidaridad con las luchas sociales y ambientales por el territorio Q’eqchi’.   A manera de introducción a esta columna, estaremos presentando reflejos de estudios realizados y/o en proceso con impacto social, comenzando el mes entrante con un estudio sobre el acaparamiento de tierras y lugares sagrados en Petén.

 

Us xwotzb’al li qana’leb’ re tzolok sa’ komonil, k’ajo’ rusil ruk’b’al li kakaw.  B’anyox eere.

 

Wankin sa’ li ulul ch’iich’ chi jo’ka’in:  liza.grandia@gmail.com