Eugenia Juárez Xol
Maya Q’eqchi’, Abogada Feminista y Presidenta de la Asociación de Mujeres Junajil.

 

Como mujer Maya Q’eqchi’ y como integrante de la Asociación de Mujeres Junajil (se’ junajil, frase  q’eqchi’  que significa entre todas unidas) hemos realizado un sinfín de actividades en apoyo a las mujeres Q’eqchi de Izabal, resaltando durante el primer semestre del año 2013 la  firma de Convenios de Cooperación  con el Registro Nacional de las Personas RENAP y el Tribunal Supremo Electoral TSE, con la finalidad de facilitar la gestión e incidencia a favor de las mujeres Q’eqchi’, del departamento de Izabal.

Quisiera referirme a quienes sustituyeron la Cédula de Vecindad por el Documento Personal de Identificación DPI, precisamente hace varios días una mujer monolingüe Q’eqchi’, finalmente pudo inscribir a sus dos últimas hijas de ocho y cuatro años.

Qana’ Ofelia Ba, de treinta y nueve años de edad, no tuvo documento de identidad, porque nunca fue inscrita en el Registro Civil del municipio donde ella nació, todos estos largos años, ella vivió con miedo porque en este país se estigmatizan a las  mujeres y hombres que carecen de este documento vital.

Nadie desconoce que las mujeres indígenas sufren una triple discriminación en este país, por lo mismo  tienen poco acceso  a las instituciones del Estado, especialmente por la dificultad del idioma, en Izabal las mujeres Q’eqchi’ en su mayoría son monolingües y sus comunidades suelen estar muy distantes de las zonas urbanas, razón por la cual, se les está brindando apoyo especial para la obtención de sus partidas de nacimiento y luego puedan tramitar con el acompañamiento de Junajil, para obtener su Documento Personal de Identificación DPI, de esta manera se convierten en ciudadanas, según la legislación guatemalteca.

Pero cuantos años habrá que esperar para que el Estado guatemalteco reconozca que somos un país donde coexistimos un porcentaje significativo de etnias?  Cuanto más  se tendrá que esperar para que termine el racismo estructural? Las mayorías tendríamos que castellanizarnos para accesar a los servicios institucionales?

Las mujeres seguimos siendo las más afectadas, y en este país de la eterna primavera somos mayoría, pero será que por ser mujeres, no merecemos?  Habrá que hacer un análisis profundo pero fundamentalmente habrá que buscar consensos entre las y los mismos hermanos indígenas para redefinir las estrategias y de esta manera en la diversidad encontremos la verdadera riqueza.