Las mujeres estamos hartas de que el terror se apodere de nosotras todos los días, cuando vamos a estudiar, a trabajar, cuando queremos salir a divertirnos o a vernos con familiares, amistades o nuestras parejas. A la ida o al regreso,  sin importar la hora, el lugar, la ropa que vistamos o cómo nos comportemos, siempre está la sombra del miedo persiguiéndonos ante un asalto, un acoso, una violación, un asesinato.  Disculpen las molestias pero nos están violando y asesinando y ya no aguantamos más.

Cada cuatro horas una niña, joven o mujer adulta es asesinada en Guatemala a manos de un hombre, muchas veces un conocido que la considera su propiedad o que se cree con poder sobre ella. Las 24 horas del día son suficientes para que se cometan 22 violaciones sexuales a mujeres de cualquier edad, aspecto físico, nivel socioeconómico, profesión, ocupación o “forma de vestir”.¿Por qué hacemos tanto alboroto, por qué protestamos, tomamos las calles y paramos el tráfico? Disculpen las molestias pero nos están violando y asesinando y se nos hace urgente gritar.

Todos los días, a cada momento, sobrevivimos. Ninguna quiere ser la siguiente pero cualquiera puede serlo. Ninguna lo pidió ni lo merecía. NINGUNA VÍCTIMA ES CULPABLE. La única causa de la violación es la decisión de violar. La única causa del asesinato, es la decisión de matar. No es la ropa, no es el lugar, no es la hora. Son tantos hombres “comunes y corrientes” que lo hacen porque se sienten con derecho y no temen las consecuencias porque, muchas veces siguen libres. Disculpen las molestias pero nos están violando y asesinando y ya no aguantamos más.

nos-queremos-vivas

No tenemos rabia e indignación hacia todos los hombres, sólo contra los violentos, los acosadores, los golpeadores, los violadores y los asesinos y sólo a ellos los culpamos. ¡El problema es que son demasiados y muchos los encubren!. Los demás ¿Qué están haciendo para hacer de los espacios privados y públicos lugares seguros también para cada niña y cada mujer? ¿Están haciendo alguna diferencia o son cómplices viendo para otro lado, riendo y compartiendo comentarios y chistes machistas y guardando silencio porque no le ha pasado a una familiar o conocida suya?. Disculpen las molestias pero nos están violando y asesinando muchos hombres comunes y corrientes.

Las mujeres crecemos entre mensajes que nos alertan del peligro de ser violadas  y asesinadas en la calle o en la casa. Se nos enseña a tener miedo, pero no a defendernos, a denunciar. Cuando denunciamos no nos creen, nos ridiculizan y difaman. El morbo retorcido de mucha gente necesita pruebas sangrientas de violencia para sensibilizarse. Es una cultura de terror sexual que nos enseña desde temprana edad a vivir con miedo y sin cuestionar a los agresores conocidos o desconocidos y que nos dice qué debemos y qué no debemos hacer. Disculpen las molestias pero nos están violando y asesinando porque no se enseña a los niños y hombres a no hacerlo.

Por eso les comparto 10 CONSEJOS BÁSICOS ANTI-VIOLACIÓN (Adaptación al español por esceptica.org):

  • No pongas drogas en las bebidas de las mujeres.
  • Si ves a una mujer caminando sola por la calle, déjala tranquila, si no la conoces es imposible que sepas si quiere o no escuchar lo que quieres decirle o hacerle.
  • Si te detienes para “ayudar” a una mujer en cualquier situación, no la violes.
  • Si estás en un lugar solitario y una mujer pasa, no la violes ni asesines.
  • Nunca te metas en la casa de una mujer por una ventana o puerta sin su consentimiento (explícito), No la asaltes, violes, agredas ni mates.
  • ¡PIDE AYUDA A TUS AMIGOS! Si eres incapaz de abstenerte de agredir personas, pide a un amigo que te acompañe cuando estés en lugares públicos.
  • Si la otra persona está dormida, inconsciente o incapaz de dar su pleno y explícito consentimiento, no es sexo ¡Es VIOLACIÓN!
  • Lleva contigo un silbato si te preocupa que puedas atacar a alguien “por accidente”, dáselo a la persona con la que estás para que pida ayuda.
  • Se honesto: Si tienes la intención de tener sexo más tarde con una mujer, independientemente de lo que ella quiera, la conozcas o no; dile directamente que existe una gran probabilidad de que la violes. Si no comunicas tus intenciones, ella podría tomarlo como una señal de que no planeas violarla e, inadvertidamente, sentirse a salvo.

No violes, no mates, no des palabras o gestos de aprobación a otras personas o grupos de personas que quieren hacerlo, te pueden confundir con uno de ellos.